Crédito vs Préstamo

Crédito vs Préstamo

En general, los términos financieros de préstamo y crédito tienden a igualarse aunque lo cierto es que se refieren a contratos bancarios distintos.

Al solicitar un crédito a un banco acreedor, el cliente o acreditado podrá disponer del dinero estipulado en cualquier momento y hacer uso de cualquier cantidad durante el plazo de tiempo acordado. De este modo, el cliente sólo deberá pagar los intereses pactados por el importe y plazos efectivamente dispuestos, y no por la cuantía máxima y el límite del crédito pactado.
El contrato de crédito utiliza normalmente el soporte de una cuenta corriente donde se van anotando las disposiciones y reintegros que efectúa el cliente, por ello también se denomina “contrato de crédito en cuenta corriente”.
Este contrato resulta ventajoso especialmente para aquellas personas que desconocen los gastos totales que va a generar una inversión, y a través de un crédito se aseguran a pagar los intereses del dinero que efectivamente han dispuesto y no de la suma total.

Los préstamos, al contrario, se desembolsan generalmente de una sóla vez, y requieren la devolución del importe prestado en su totalidad con los intereses correspondientes.
Es por esto que la entidad de crédito prestamista suele analizar, antes de conceder el préstamo, la capacidad de pago del cliente solicitándole justificantes de sus ingresos (nóminas, rentas por alquiler…), un inventario de sus bienes o una declaración jurada de su patrimonio.
Los préstamos son comúnmente destinados a la compra de un servicio o bien de consumo del que ya se conoce el coste aproximado: un coche, un ordenador, unas vacaciones, etc.